Distancia: 6 km (11 km contando con el regreso)
Desnivel positivo acumulado: +290 m
Tiempo aproximada: 3 h
Circular: sí (señalizado sólo ida)
Inicio/fin: aparcamiento de la playa de Vilarrube
Dificultad: media (?)
Aspectos destacados: playa, entorno fluvial, cascadas
Acceso y recorrido
La ruta comienza en el aparcamiento de la playa de Vilarrube (enlace a GoogleMaps), a unos 10 km del núcleo urbano de Valdoviño. En época estival suele estar bastante lleno, hay que cuidado con la previsión de aparcar.
El sendero en si mismo está bien indicado con placas atadas a postes, árboles, etc. Sin embargo, no está claro el final. Termina en la zona alta de las cascadas. En el último kilómetro es donde aparece la dificultad de tramos con cuerdas, cables y grapas. Esto hace que en algunas descripciones se la califique de difícil.
Para cualquier senderista habituado, el recorrido será de dificultad media-baja y estos puntos añadirán algo de atractivo. Eso sí, no es para ir en chanclas o si no se está habituado a un terreno irregular.
Una vez en el final, no encontramos señal o panel que lo indicara (¿nos la hemos perdido?). Además la cobertura móvil se pierde por lo que necesitas tener claro este punto. Llegamos a la presa en la que se inicia el canal de la central hidroeléctrica. En el peor de los casos, las pistas que continúan nos llevarían hasta la presa del embalse de As Forcadas. Para regresar seguimos la sugerencia de Portal Norte en Wikiloc por pistas de tierra.
De la playa al río
Salimos del aparcamiento. Se puede localizar el panel de la ruta junto al de la playa de Vilarrube. Este arenal cierra la ensenada do Esteiro: al este se forman las marismas en la desembocadura del río das Mestas y al oeste se sitúa la del río das Ferreiras. Caminamos entre surferos hacia el arenal y a la altura de las duchas nos desviamos de la pasarela. El camino está balizado de postes y cuerdas para evitar el pisoteo de las dunas.
En 1,5 km dejamos el estuario y comenzamos a seguir el río. Pasamos por debajo de la carretera AC-566, dejamos atrás el lugar de As Ferrerías y en el asfalto, giramos a la izquierda para llegar a la central hidroeléctrica. Esta central (una concesión del año 1956), también conocida como As Forcadas, tiene una historia de relación íntima con la empresa MEGASA. Nos acercamos. A través de un pequeño enrejado podemos ver la maquinaria en el interior. Fuera, observamos hacia arriba las tuberías forzadas, que salvan un desnivel de unos 130 metros.
Los saltos de agua
Dejamos la pista principal para seguir por un sendero fluvial. No es cómodo de caminar, es como todos los caminos de pescadores, roto, pedregoso...
En una ladera hay eucaliptal, pero en la que caminamos hay bosque de ribera de alisos, avellanos, robles, olmos, acebos o pradairos con las flores de primavera brotando y diferentes especies de helechos. Entre ellas nos hace especial ilusión encontrar una pequeña población de Woodwardia radicans, ese relicto terciario tan escaso y espectacular con frondes de hasta tres metros.
Cuando el cauce se estrecha comienzan a aparecer los rápidos en la corriente y pequeños saltos de agua- El río se encajona y se llena de rocas. Esta irregularidad del terreno nos obliga a caminar por tramos más abruptos. Algunos disponen de cuerdas o cables para superarlos con más facilidad o por lo menos más seguridad. Tras unos 3,5 km de río llegan las cascadas finales. Dedicamos un rato a disfrutar del paisaje de rocas (anfibolitas) sobre las que se desliza el agua formando estos preciosos saltos.
Los últimos tramos son divertidos. Además de los agarres se han instalado unas grapas a modo de peldaños para ascender alguna pequeña pared de rocas. Nada del otro mundo pero añaden un puntito de aventura. Una vez en la parte superior de la cascada vemos su "nacimiento". Aquí se sitúa la presa de la que parte el canal que abastece la central hidroeléctrica. Estamos al final del sendero marcado, pero dudamos al no encontrar señalización.
Regreso
Buscamos las pistas de tierra que nos dirijan hacia el norte. Estamos siguiendo la misma ladera que el canal de la central. Vamos por encima de él, aunque en algún punto nos lo encontramos y más adelante tendremos que cruzarlo. El canal tiene una longitud de 3km y acaba en la cámara de carga, por encima de nosotros, en la curva de nivel de 150 metros.
De aquí salen las tuberías que cruzamos en varias ocasiones en nuestra bajada hasta la central hidroeléctrica. A partir de aquí desandamos el camino de esta mañana hasta volver a la playa de Vilarrube. Esta vez nos damos el lujo de caminar sobre la arena y disfrutar del paisaje litoral y del faro da Robaleira cerrando la ensenada.
Del "éxito" de este sendero dan cuenta la cantidad de rutas aparecidas en los últimos meses en Wikiloc, las innumerables reseñas en redes sociales o las varias rutas guiadas organizadas por el concello de Valdoviño para darla a conocer. Además se promociona desde el Xeoparque Cabo Ortegal, al estar dentro de su área. A ver cuanto dura esta "fiebre".
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